Bonsai mix en cerámica
Los bonsáis son árboles o plantas que se cultivan en macetas pequeñas, pero que mantienen su forma y características de un árbol adulto. Este arte tiene su origen en China y se perfeccionó en Japón. Es una actividad que requiere paciencia, dedicación y conocimiento para poder lograr un bonsái saludable y estéticamente hermoso.
Información básica sobre los bonsáis:
Variedades de bonsáis:
- Bonsáis de hoja perenne: Como pinos, cipreses y abetos.
- Bonsáis de hoja caduca: Como arces, fresnos y cerezos.
- Bonsáis tropicales: Como ficus, jazmín y granado.
Crecimiento y tamaño:
- Los bonsáis pueden alcanzar diferentes tamaños, desde pequeños (15-30 cm) hasta grandes (más de 1 metro). La clave es la técnica de poda y control de raíces.
- El tamaño final depende del tipo de bonsái y el ambiente donde se cultiva.
Técnicas de formación:
- Poda: Ayuda a darle forma al bonsái y a controlar su tamaño. Es importante podar regularmente.
- Alambre: Usado para modelar las ramas y el tronco, dándoles la forma deseada.
- Trasplante: Es necesario cambiar la maceta cada 2-3 años para evitar que las raíces se ahoguen.
Cuidados básicos de los bonsáis:
Luz:
- Los bonsáis necesitan mucha luz, pero no necesariamente sol directo todo el tiempo.
- Las especies de interior requieren luz indirecta, mientras que las de exterior pueden estar en el sol directo, pero deben estar protegidos de temperaturas extremas.
Riego:
- El riego es una de las partes más importantes. Se debe evitar que el bonsái se quede sin agua, pero también es crucial no regarlo en exceso.
- La frecuencia de riego depende del clima, el tipo de planta, la estación del año y el tamaño de la maceta. En general, el sustrato debe mantenerse húmedo, pero no empapado.
- Un buen truco es regar cuando la capa superior del sustrato se seque.
Temperatura:
- Las especies tropicales y subtropicales prefieren temperaturas cálidas, mientras que las de clima templado requieren un período de reposo invernal.
- Evita exponerlos a temperaturas extremas, ya que esto puede dañarlos.
Humedad:
- Los bonsáis de interior necesitan un ambiente con alta humedad, por lo que es útil colocarlos sobre bandejas con agua y piedras para crear humedad alrededor de la planta.
- En ambientes muy secos, también puedes rociar las hojas con agua regularmente.
Fertilización:
- Durante la temporada de crecimiento (primavera y verano), fertiliza el bonsái cada 2-4 semanas.
- Usa fertilizantes específicos para bonsáis, que tienen una composición equilibrada de nutrientes.
- En invierno, reduce la fertilización, ya que la planta está en reposo.
Poda y formación:
- La poda debe hacerse con herramientas de calidad, como tijeras de podar pequeñas y afiladas.
- Puedes podar tanto la parte aérea (ramas y hojas) como las raíces durante los trasplantes. Es importante no podar demasiado en una sola sesión para evitar dañar la planta.
Trasplante:
- Los bonsáis deben ser trasplantados cada 2-3 años, dependiendo del tipo y su tasa de crecimiento.
- Esto es fundamental para evitar que las raíces se enreden o crezcan demasiado, lo que podría afectar el crecimiento.